Masaje californiano – Un masaje que modifica la energía de cada célula

enero 20, 2015 2:59 · Publicado por · 2 Comentarios

El Masaje Californiano Esalen® es una forma de trabajo corporal basado en los principios de la psicología gestáltica. Este masaje, en el que confluyen diferentes técnicas, consigue mediante los movimientos envolventes que lo caracterizan que la persona conecte con lo más profundo de su ser. Se experimenta una profunda relajación, alivio en el tratamiento de dolores crónicos, liberación de bloqueos y contracturas musculares, ampliación del rango de movimiento articular y reorganización de las posturas. De este modo se logra un incremento de energía, una conciencia más elevada, una mayor productividad y por consiguiente, aliviar la ansiedad y el estrés.

“Se trata de una experiencia profunda en la cual el masajista, a través de su forma de contacto, suave y respetuoso; mediante su presencia y el acompañamiento que brinda, facilita que la persona explore partes de sí misma que no podía alcanzar por sí sola. Esta forma de contacto profundo modifica la conciencia de la persona propiciando su autosanación así como una mejor percepción de sí misma”, asegura Sujati Lacanna*, directora de Spazio Masajes Escuela de Masaje Californiano

 

La unión de cuerpo, conciencia y realidad

El masaje californiano contribuye a la expansión de la conciencia utilizando el lenguaje del cuerpo. Este masaje trabaja simultáneamente desde diferentes frentes para erigirse en un tratamiento verdaderamente holístico, ya que toda enfermedad empieza en lo emocional tal y como confirman cada día los estudios en el campo de la psiconeuroinmunología. De ahí la importancia de mantener cuerpo, mente, emociones y conciencia en armonía y equilibrio.

El masaje californiano por su forma profunda de contacto llega a lo más esencial de la persona algo que despierta una gran sensación de paz y de bienestar. Con este masaje la energía vuelve a fluir con toda libertad allí donde ha podido quedarse bloqueada por determinadas experiencias que han generado tensión tanto a nivel físico, mental como emocional.

“Ya no estamos en un mundo mecanicista. Materia, mente y emociones están más unidos de lo que podemos imaginar. Y así como en el paradigma antiguo de salud mecanicista, un dolor de cabeza se contemplaba como algo físico que no funcionaba, ahora sabemos que no es así. Este viejo modelo nos aleja de la responsabilidad que tenemos a hacernos cargo de nuestra salud. La medicina ya no es alopática, sino homeopática porque debe tener en cuenta que la persona es un todo”, afirma Sujati.

IMG_3147

De hecho hoy sabemos que hay conciencia en las partículas más minúsculas. La piel es además una extensión de nuestro cerebro y de nuestro sistema nervioso. Así, al igual que un abrazo mejora el funcionamiento del sistema inmunitario, el masaje californiano puede prevenir y curar la enfermedad.

 

El llanto del tejido

Nos pasamos la mayor parte del tiempo huyendo del sentir, corriendo ocupándonos todos los momentos para no conectar con nosotros mismos. Mediante el masaje californiano nuestro ritmo se enlentece. El masaje contribuye a que la persona se reajuste a sí misma mediante este contacto con lo que sucede en su interior. Sin preguntas, sin respuestas intelectuales, sino mediante la vivencia, el contacto y la presencia.

Con ese masaje se modifica la energía de cada célula devolviendo el alimento a aquellas zonas que se han cerrado y donde la energía se ha estancado a causa de la tensión, el primer paso hacia la enfermedad ya que en aquellos lugares donde no circula la energía, falla la circulación de sangre y líquidos, al igual que el agua cuando queda estancada se acaba produciendo un trastorno.

“Cuando se produce la sanación el tejido llora, sin razón, sin historia, dando simplemente salida a una emoción, a una tensión que no sabemos a qué se corresponde pero que después de esa expresión la zona es capaz de volver a respirar y con ello regenerarse.”, sigue Sujati.

Durante el masaje californiano se acompaña a la persona a hacer un viaje que le permita comprenderse a nivel orgánico. El masajista proporciona confianza, contacto, compañamiento y presencia. Dice a la persona: “Estoy aquí. Te acompaño hasta el infierno y te acompaño pare regresar también de ahí”.

“Ayudamos a la persona a entrar allí donde necesita entrar para cambiar su relación con ella misma, con su cuerpo, con la vida, y con ello ampliar la conciencia de lo que incide directamente sobre su realidad. Tenemos muy pocas experiencias en las cuales alguien esté dispuesto a darnos todos los cuidados y a tocarnos con amor sin pedir nada a cambio. Hay muchas personas que hace mucho tiempo que no han sido tocadas con respeto, con lentitud, entre otras cosas porque la sensualdad les da miedo. Este masaje te toca el alma y el corazón”, concluye Sujati Lacanna.

Publicado en la revista http://www.39ymas.com/masaje-californiano-un-masaje-que-modifica-la-energia-de-cada-celula/

 

 

Categorizado en:

2 comentarios

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *